08 enero 2008

Cómo crear una sociedad a la velocidad del trueno

Imagínate parado en un semáforo. De repente, entre el humo de escape del coche de enfrente, lo ves claro. O te despiertas en medio de la noche y ahí está el punto luminoso brillando en la oscuridad de la habitación. Se hace la claridad y te decides. Esa idea inmaterializada cuyos fragmentos incompletos orbitaban en soledad en el espacio de tu imaginación, ese plan de negocio arrinconado en un cajón… Por fin ha llegado el momento. Y deseas tener la sociedad cuanto antes –al final todo son prisas. ¿Y cuán es ese cuanto? Afortunadamente no es tanto. Las cosas parecen haber cambiado y la burocracia parece haberse aligerado mucho. Digo esto con cierta satisfacción, después de que, hace unos años, en un libro que le compré a una novia canadiense que tuve -no había otro con otra portada menos guiri-, leía con consternación cómo se recomendaba varias veces a lo largo de sus páginas no montar un negocio en España, básicamente por dos razones: (1) la tediosa e interminable burocracia, y (2) la endogamia. Respecto a esta última, y después de un pequeño benchmarking, uno comprueba que, si bien con cierta exageración, no es más que una versión castiza del networking norteamericano -en el fondo una variable más a tener en cuenta: en el mundo de los negocios, más que las cosas puedan ser buenas o malas en sí, el verdadero problema es no contar con ellas o ignorarlas. Respecto a la primera, es a lo que vamos.

En la figura de más abajo -pinchar sobre ella para verla con mayor detalle- se muestra el cronograma de las tareas necesarias para dotar una Sociedad de responsabilidad Limitada (S.L.) de personalidad jurídica.


En la estimación de las duraciones, tenemos de todo. Por ejemplo, la tarea 2 –Solicitar certificado de denominación social- tiene la duración mínima de cuatro días laborables, ya que se puede pasar a recoger el quinto día laborable de Madrid, a partir desde que se presentó la solicitud, aunque siempre que se pase a recogerlo en persona en la oficina del Registro Mercantil Central en Madrid. Si se escoge la alternativa de que lo envíen por correo certificado, habrá que añadir a la estimación el tiempo que tarde en llegar por correo. Para asegurar que la respuesta es positiva, y no tener que repetir la solicitud, lo mejor es comprobar que la denominación que hemos pensado está disponible o es adecuada. Esto se puede hacer por el módico precio de 1,74 € a través de la Web del Registro Mercantil Central, pagando con tarjeta de crédito, pudiendo comprobar hasta tres denominaciones alternativas. Una vez disponemos de una denominación disponible en principio, podemos solicitar el certificado vía Web, pagando el importe con tarjeta –13,94 € tarifa 2007. Al mismo tiempo concertamos con un notario una fecha para la constitución de la sociedad –hito 6. En el cronograma de la figura hacemos que este hito sea la culminación de la tarea 1, que viene a representar el plazo que se toma el notario en preparar la documentación. Los diez días son más o menos razonables en término medio, si conseguimos que el notario se enrolle podría ser incluso menor –y mayor si no se enrolla. El resto de hitos -3, 8, 10, 12, 13, 14 y 16- se han considerado hitos porque son cosas que se pueden realizar en el mismo día en cuestión de muy pocas horas.

Por lo que respecta a las tareas que queda por comentar, la 4 –Abonar el capital social- podría ser en realidad un hito porque es algo que podríamos hacer en un mismo día, aunque debido a que la preparación de la documentación por parte del notario –tarea 1- es la tarea limitante, me he permitido otorgarle dos días de duración. La tarea 7 –Preparación escritura pública de constitución- también queda a expensas del notario, unos cuatro días. La tarea 15 –Inscripción Registro Mercantil Provincial- unos 9 días, parece ser que con suerte. Que esta última tarea lleve tiempo no es trágico porque el hito importante es conseguir un número de CIF provisional –hito 10- con el que ya podemos realizar operaciones. Finalmente, las tareas 9 y 11 –cumplimentación del modelo 036 de la Agencia Tributaria y el modelo 600 de Hacienda, respectivamente-, conviene que estén finalizadas para cuando recojamos la escritura pública de constitución papa poder realizar en el mismo día la declaración censal –tarea 10-, el pago del impuesto sobre el capital social –tareas 12 y 13-, y la presentación de la escritura en el Registro Mercantil Provincial. Mientras que el modelo 036 es estándar, el modelo 600 tiene un formato que depende de la comunidad autónoma. Otro aspecto que hay que tener en cuenta respecto a este último modelo es que está diseñado también para otro tipo de operaciones como el impuesto sobre transmisiones, por lo que hay que rellenar mucho menos de lo que aparentemente parece.

Como vemos en el cronograma, el recurso crítico o cuello de botella es el notario –salvo el proceso de inscripción en el registro mercantil provincial. Por tanto, por lo que a la creación de sociedades respecta, podemos decir que el mito de la lentitud de la administración pública ha caído. En todo caso, deberían ser los notarios quienes deberían animarse a llevar una vida un poco más estresada.

Por último, no recomiendo la Ventanilla Única. Por lo que respecta al tiempo, recurrir a la Ventanilla Única para ejecutar el cronograma de la figura anterior provocaría un retraso considerable en el plazo marcado, ya que, en realidad, ellos sólo realizan algunas de las tareas del proceso, llevando más tiempo que el estimado en el cronograma de la figura. A ese tiempo, además, debemos añadir el que transcurre entre las citas que te dan, que obviamente no te las dan de hoy para mañana, mucho menos para el mismo día. Parece que uno de sus objetivos cuando nació era el de acelerar el proceso. No dudo que lo haga respecto al tiempo a la situación anterior, pero los cambios administrativos que, al parecer, también se han producido, hacen que el mismo emprendedor puede ejecutar de forma mucho más rápida que la Ventanilla Única el cronograma de la figura. Podéis descargar el cronograma desde aquí.

No he hablado de otros asuntos colaterales como el de posibles licencias sobre la actividad a desempeñar, que se gestionarían el ayuntamiento que nos haya tocado sufrir, o dar de alta trabajadores en la Seguridad Social, que en gran parte se pueden hacer en paralelo con parte del cronograma de la figura. Un aspecto importante es que el administrador de la sociedad debe estar dado de alta en el régimen de autónomos. Si ya lo está, no hay problema. Si no, puede hacerse al mismo tiempo que se hace la declaración censal de la sociedad, cumplimentando también el modelo 036.

Para finalizar, un comentario acerca del título: ¿y por qué velocidad del trueno y no del rayo? Bueno, al parecer la velocidad del rayo sigue reservada para los EEUU. Con esta diferencia, vamos y nos creemos el cuento de Lisboa 2000 -que tan sólo quedan dos años amiguetes, a ver ese síndrome del estudiante.