28 diciembre 2010

Integración del proyecto: que la fuerza te acompañe

Que los proyectos difícilmente finalizan dentro del plazo previsto es un hecho tan viejo como la propia actividad: primero fue el proyecto, y en seguida vino el retraso. Y si no, que le pregunten a los faraones cuántos de ellos dispusieron de su pirámide acabada en el momento de iniciar su viaje al más allá. No me extrañaría que ese fuera un motivo de las famosas maldiciones.

Aunque no sólo de plazos vive el hombre. Puede que a los antiguos egipcios, con muchos recursos a su alcance y un concierto laboral extremadamente laxo, no les importara el coste de montar sobre la abrasadora arena del desierto una de las mitades del tercer sólido regular con bloques de piedra maciza y a gran, pero que muy gran, tamaño. Pero, a medida que la humanidad se ha ido instruyendo en economía, el coste ha sido un factor que ha ido cobrando importancia hasta tal punto que, hoy en día, muchos proyectos sólo se gestionan desde un punto de vista económico, sin importar el plazo. Así surgió desgraciadamente un nuevo término, muy importante y temido también, conocido como desviación presupuestaria.

A esto hay que añadir la gran revolución del tercer tercio del siglo XX: la aparición del cliente. Los productos y servicios ya no se vuelcan sobre el pesebre al que vamos a aprovisionarnos –aunque a veces pienso que sigue siendo así-, sino que nuestra pejiguez ha sido finalmente reconocida, para lo que se han tenido que acuñar dos nuevos términos: el requerimiento y la calidad.

Estos dos nuevos polos –requerimiento y calidad, y coste- tienen que competir con el polo primigenio –el plazo- para atraer la atención del gestor de proyecto. Que esta titánica lucha ha venido para quedarse, es un hecho que se puede constatar en el lejano futuro, y no menos lejana galaxia, del Episodio VI de la Guerra de las Galaxias. El extracto concreto lo he encontrado en el libro de Denis Cioffi, viejo conocido de este blog, “Managing Project Integration”. Lo reproduzco a continuación. Se trata del momento en el que Darth Vader hace una visita a Moff Jerjerrod, responsable de la construcción de la Estrella de la Muerte, para ver cómo van las obras.

JERJERROD: Lord Vader, esto es un placer inesperado. Nos honra con su presencia.

DARTH VADER: Puede usted ahorrarse los cumplidos, comandante. Estoy aquí para que terminen cuanto antes.

(El comandante se vuelve pálido y se pone a temblar.)

JERJERROD: Le aseguro Lord Vader que mis hombres están trabajando todo lo que pueden.

DARTH VADER: Quizás yo pueda encontrar nuevas formas para motivarles.

JERJERROD: Le aseguro que esta estación estará operativa según lo planificado.

DARTH VADER: El emperador no comparte su evaluación tan optimista de la situación actual.

JERJERROD: Pero él pide lo imposible. Necesito más hombres.

DARTH VADER: Entonces, tal vez pueda usted decírselo cuando llegue.

JERJERROD (aterrorizado): ¿El emperador vendrá aquí?

DARTH VADER: Así es, comandante. Y está muy disgustado por su aparente falta de progreso.

JERJERROD: Doblaremos nuestros esfuerzos.

DARTH VADER: Eso espero, comandante, por su propio bien. El emperador no es tan indulgente como yo.

En su libro, que, como su título indica, va de integración del proyecto, Cioffi pone este diálogo como ejemplo de una gestión equivocada, al centrarse solamente en el plazo sin tener en cuenta el coste y el alcance. En general es un error bastante común de la gestión de proyectos actual centrarse en uno solo de los polos mencionados anteriormente –plazo, coste, alcance; donde alcance tiene que ver con requerimiento y calidad-, ignorando los otros dos. La integración tiene que ver, pues, con la gestión proporcionada de estos tres polos, entre otras cosas. Su importancia es tal, que está considerada por el PMI como un área de conocimiento en sí misma. Es como el pegamento que une todas las piezas de un proyecto para que no parezca un caleidoscopio.

Cada proyecto tiene su drama. Otro drama a lo Darth Vader que se da hoy en día tiene que ver con el alcance. Imaginad a Vader viniendo cada día con nuevos requerimientos o pidiendo cambios de forma caprichosa sobre lo que ya se ha realizado. Pero sin tocar el plazo o el coste, ¡claro! ¡¡Que la fuerza acompañe a Jerjerrod!!

3 comentarios:

gestîo dijo...

Magnífica entrada con un ejemplo muy significativo (y muy bien traído) sobre el tema de plazos. Como bien me enseñaste en un curso de Gestión de Proyectos en Entel(Telefónica Soluciones), siempre se debe buscar el equilibrio entre los tres factores de la gestión: alcance, plazo y coste.
Para aquellos que empezamos en este mundo del blog (sí, ya sé que estoy un poco desfasado...) siempre es un estímulo leer entradas como ésta.
¡Que la fuerza te acompañe!

MaestriasCR.com dijo...

Excelente!! :)

Roberto Garcia dijo...

Dark "Stewi" Vader: He visto que la nueva estaciçon tiene agujero.
Oficial a cargo: Si Lord Vader, el arquitecto nos recomendó conservar el agujero.
Dark "Stewi" Vader: (enfurecido) TAPEN INMEDIATAMENTE ESE AGUJERO.
Oficial a cargo: De inmediato Lord Vader ... si el dinero no es problema.
Dark "Stewi" Vader: espera un momento. Mejor pide presupuesto