04 abril 2007

Dirección de proyectos: ¿profesión o pasatiempo?

Uno de los escollos más importantes con que nos encontramos a la hora de institucionalizar en una organización un conjunto de hábitos o buenas prácticas para la gestión de proyectos es, precisamente, el poco reconocimiento, por no decir nulo, que puede llegar a tener esta labor. Como ya decía en una entrada anterior, la gestión de un proyecto, y todo lo que ello conlleva, es algo que está en un segundo plano; o tercero, o cuarto, o enésimo. Así como a nadie se le ocurriría encargar la construcción de una central nuclear – por citar un ejemplo políticamente no correcto en estos tiempos de desaforada y burbujeante sensibilización por el medio ambiente- a nadie que no tuviera ni idea sobre energía e ingeniería nuclear, abundan, por el contrario, los ejemplos de poner al cargo de un proyecto complejo, que no complicado, ojo que no es lo mismo, a alguien sin conocimientos sobre organización, técnicas y herramientas de gestión de proyectos. No es por nada. Simplemente casi nadie admitiría que organizar y gestionar un proyecto sea una competencia digna de ser tenida en consideración; con poseer el conocimiento técnico es suficiente. El resto voluntad.

Así, una situación típica con la que uno se encuentra en una no menos típica reunión de seguimiento de un proyecto, en los casos esperanzadores en que tales reuniones existen, es la de perder el tiempo discutiendo el intrincado problema técnico que está impidiendo que cierta tarea se esté resistiendo. Nada de si esa tarea va con retraso o no –en muchos casos ni tan siquiera se ha estimado una duración en que debería ser realizada, o simplemente no se ha comunicado-; si su retraso afecta al proyecto; si se está invirtiendo más esfuerzo en ella del necesario; en qué situación se encuentran el resto de actividades en curso; cuál es el estado global del proyecto –en realidad en muchos proyectos ni tan siquiera hay una percepción del proyecto como una entidad única-; en definitiva, no se habla de nada de eso porque simple y llanamente no es de relevancia comparado con la dimensión técnica del proyecto. No existe la sensación de que se está perdiendo el tiempo porque, en realidad, se está invirtiendo en lo que realmente se considera que es importante en un proyecto. Esa desorganización invisible puede que tenga consecuencias negativas sobre el proyecto. Pero, al final, con algún que otro puñetazo en la mesa y, eso sí, con voluntad se acaban terminando las cosas.

De la misma manera, a la hora de buscar ineficiencias de costes, buscamos antes entre el entramado tecnológico del producto: coste de materiales, modificar el proceso de elaboración, incluso coste de mano de obra, que en el propio sistema de gestión y organización del proyecto. Así pues, como seguía diciendo en aquella entrada, no es de extrañar que a muchos profesionales del ámbito de los proyectos los temas de los que habla el PMBOK, por citar un ejemplo, les resulten alejados de lo que es su práctica diaria. Hace alrededor de un año, cuando difundí entre mis amigos la URL de mi blog para que hicieran publicidad del mismo, me encontré con una de ellos que había alucinado sobremanera con sus contenidos. “¿Qué cosas más raras son esas que escribes en el blog?”, me decía; “¿y qué tiene eso que ver con la gestión de proyectos?”. De hecho lo comentó con unos jefes de proyecto de TI de cierta administración pública que, según decía, tenían una gran experiencia, y que constataron su asombro y le aseguraron que eso no tenía nada que ver con la gestión de proyectos (¿!). Lo dicho, la gestión de proyectos es de Júpiter y muchos jefes de proyecto de Neptuno, el portador de la voluntad.

Esta tendencia parece que ha tendido a invertirse tímidamente durante el último lustro con la aparición de cursos de postgrado, masters y mucha formación in company en materia de dirección de proyectos, contribuyendo al reconocimiento de la disciplina como una competencia profesional digna de ser tenida en cuenta. Otra cosa es que nuestras organizaciones estén preparadas para asimilar una terminología, una serie de técnicas y herramientas, que precisan del respaldo de una forma muy concreta de organización, la de gestión por proyecto, que no coincide con la tradicional. He asistido a muchos casos en los que una organización ha intentado capacitar a sus profesionales en el oficio de director de proyecto para que luego no hayan podido utilizar esos conocimientos en la práctica diaria, simplemente porque el proceder diario de la organización no permite dichos usos. Por eso me preocupa que estos tímidos intentos acaben por quedarse en una moda pasajera. Para evitarlo debemos ser conscientes de que la dirección de proyectos, y su cuerpo de conocimiento, no es un pasatiempo sino una verdadera profesión. Ser voluntarioso, siempre que no sea en la dirección equivocada, puede ser una buena virtud; pero ser un profesional…, bueno la palabra profesional lo dice todo.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Permitiendo que te tutee, no te imaginas mi alegría y asombro cuando he enocntrado este blog. Durante años he gestionado proyectos tecnologicos simplemente con el uso de la logica, pero me he estrellado una y otra vez. Da igual las técnicas o herramientas que emplees, existe un escollo a veces insalvavble y que te empuja a tirar la toalla, es la ignorancia de tu direccion.
Gracias por este blog, buen trabajo.
IR. Sevilla

Anónimo dijo...

Perdon por no ser concreto en el comentario anterior. Con "direccion" me refería a la "Direccion", "Gerencia" o cualquier ente superior espiritual que pide ilimitadamente, ahoga, no escucha, desmoraliza, y despues dice que es culpa tuya...
IR. Sevilla

Diego Navarro dijo...

Sé lo que quieres decir amigo. Y hasta aquí puedo leer.

Nelson dijo...

Diego, es un verdadero gusto haber encontrado este blog, que como mi primera instancia de intercambio via internet, me satisface no solo en el hecho de utilizar esta tecnologia, sino, por encontrar profesionales, como bien dices en tus comentarios, que entienden no sólo de la técnica para administrar las distintas etapas de un proyecto, sino tambien, los "fenómenos" que frenan por desconocimiento, nuestros intentos (muchísimos) de apoyar a las gerencias de cada empresa.
Esta noche de viernes,estaba buscando información sobre Earned Value Analisys y me vi sorprendido por la abundante información y diferentes enfoques que existen. He grabado información que me tendrá estudiando este fin de semana.
Le doy este enfoque un poco personalizado a mis comentarios, para reforzar el concepto que tu tambien planteas: debemos luchar, seguir adelante, esta "moda" de medir los proyectos, es algo más que eso. Tengamos la convicción, pues si bien estamos hablando un lenguaje nuevo para el mercado, estoy seguro de que saldremos adelante. Llegará el dia en que cada oficina de proyectos, cuente con el aporte profesional de un "asesor" que participe mostrando resultados concretos en cada etapa de un proyecto y para cada proyecto de la empresa.
Es un agrado. Seré asistente permanente a este blog.
Diego, recibe mis felicitaciones.
Nelson, Chile

Diego Navarro dijo...

Nelson, gracias por tu comentario. Me alegra saber que el blog pueda ser de utilidad. Me ha gustado mucho tu uso del término "fenómenos", ya que lo que existe detrás de la dirección de proyectos es toda una fenomenología que, al menos, debe se tenida en cuenta. Ánimo con lo tuyo, y a ver si tus vaticinios se hacen realidad y la cosa se profesionaliza.

Anónimo dijo...

Soy Chileno y sólo hoy he encontrado tus comentarios, lo encuentro realmente un aporta al desarrollo de la gestion de Proyectos , en Chile aun estamos en pañales, solo hace algun tiempo y con el apoyo basico del PMI nuestra empresa de Filosofia Kaizen en la gestion y desarrollo de software hemos desarrollado algunas herramientas informaticas para la gestión de proyectos, siendo lo mas complicado el reconocimiento del empresariado sobre la importancia de profesionalizar esta area de gestión y admnistración.

Carlos Echeverria
ProctiveOffice.com

pablo dijo...

Hola Diego, ya llevo tiempo con tu blog pero siempre descubro cosas nuevas. Este post me recuerda (aunque soy un recién llegado en esto), la pregunta de un gerente de un organismo público a un proyecto TIC que yo dirigía, ¿y qué es eso de la georeferenciación? Por supuesto las decisiones gordas, como decir si era caro o barato, o que empresa debía realizarlo las tomaba el.

LUCHO dijo...

Hola Diego:

He desarrollado una PMO para la empresa en la cual trabajo. PMI ha sido fundamental para establecer la metodología que deben aplicar los proyectos y EPM una herramienta armónica para la aplicación de la metodología. Hasta ahí, muy bien.
Lograr que los ejecutivos y en especial los directores de proyecto asimilen la nueva forma de trabajar es una labor titánica. En Colombia apenas estamos incursionando en este mundo (PMI) y creo que tu propuesta de Profesionalizar la Gerencia de Proyectos des una necesidad manifiesta. las Universidades, deberían porner más atención a esta práctica que sin duda reportará beneficios de largo plazo a las empresas que puedan aplicar y evolucionar en PM.
Luis Alberto Salgar
Colombia.