22 noviembre 2006

Dos desafíos (y 2)

Si pudiéramos por un momento hacer una lista con las soluciones que cada persona que haya leído el anuncio anterior ha escogido para cada uno de los dos desafíos, me siento con bastante confianza para aventurar la posible distribución de resultados. Ahí va: en el primer desafío la mayor parte de la gente habrá optado por el primer remedio –reutilizar el código-, mientras que en el segundo desafío la mayor parte de la gente habrá optado por la segunda alternativa –poner en marcha el plan de contingencia. No tengo forma de saberlo, pero apostaría fuertemente por ello. ¿Por qué? Antes fijémonos en un detalle muy peculiar que tienen en común las situaciones a las que se enfrentan Telesforo y Juanma. En términos monetarios, ambas situaciones son exactamente iguales, en la primera alternativa se pierden 25.000 € y en la segunda existe una probabilidad de 2/3 de perder 40.000 €. ¿Cómo entonces me atrevo a apostar por que sea bastante probable que Telesforo escoja la primera alternativa y Juanma la segunda? ¿Por qué?

Eso es al menos lo que sugieren unos estudios realizados por nuestros viejos conocidos Kahneman y Tversky en los que analizan las respuestas que damos las personas a situaciones análogas. En este caso lo que se pone en el punto de mira es nuestra tendencia de asumir riesgos para evitar pérdidas y evitarlos para obtener ganancias. Uno más de nuestros sesgos cognitivos. ¿Qué no te lo acabas de creer? Si realizas presupuestos, juegas a la bolsa, eres analista de riesgos o te vas a montar una empresa, haz un ejercicio de introspección. Y ojo, que estamos hablando de una mayoría de la gente en/o una mayoría de las situaciones. Pero ahí está. Tal y como estaba planteado el caso de Telesforo, la primera alternativa era la de recuperar –ganar- 15.000 € de forma segura frente a una probabilidad de 1/3 de recuperar 40.000 €. Pues eso, que más vale pájaro en mano que ciento volando. En cambio, en el caso de Juanma la primera alternativa era perder de forma segura 25.000 € frente a una probabilidad de 2/3 de no perder nada.